martes, 16 de febrero de 2010

El terror del sanitario...

Normalmente no hablo de mi trabajo en espacios públicos, ni para bien ni para mal. Eso no significa que no pasen cosas curiosas, o molestas, o agradables... siempre pasan cosas dignas de contar...

En donde yo trabajo es un edificio de 3 pisos y allí hay 6 baños, 3 para mujeres y 3 para hombres. 4 de esos están en el primer piso y 2 están en el área privada del tercer piso, donde mi oficina está ubicada. A estos últimos tenemos acceso por default, los 2 hombres, y las 16 mujeres que trabajamos allí. También pueden acceder a esos baños los que tienen las oficinas en el primer y segundo piso del edificio, y allí es donde a veces no le encontramos sentido a que ellos suban a cambio de bajar. En términos de privacidad y demanda.!!!

Hablando del único baño para mujeres que tenemos en el área privada, siempre es complicado el encontrar un momento en que no haya fila, o en que el susodicho espacio esté disponible.

Somos al menos 16 mujeres para un solo espacio!!!

Nos hemos reído de la situación, imaginándonos una luz roja como la de los aviones, que podamos ver desde nuestras oficinas y así saber si está disponible y poder hacer un alto en el trabajo, caminar los corredores con la seguridad que no estaremos perdiendo nuestro tiempo y evitar el regresarnos con cara de perro arrepentido a nuestro escritorio...

... nos hemos imaginado una campanita que suene cada vez que alguien abra la puerta y desocupe el recinto sanitario...

...en medio de un día en el que mi ánimo irónico predominaba, yo insinué un semáforo de papel, como los que usábamos en kindergarten... con dos caras, una cara roja (ocupado), una cara verde (disponible) colocada en cierto punto visible para todas nosotras...

... otras han sugerido el sistema de números, como los que existen en ciertas oficinas de atención al público... tome su número en la mañana y haga uso de él, cuando sea su turno...

... seguir el ejemplo de los Médicos Canadienses... un solo asunto por visita!!! .. si le duele la pierna y la mano... escoja que quiere ser atendido y pida cita para el otro malestar.... asi mismo... con los baños... para UN SOLO ASUNTO!!! Asi evitaríamos las filas y los trancones... y mejoraríamos la productividad en nuestro trabajo...

...hemos pensado en que construyan un tercer baño y que sea asignado al género predominante en la facultad... por ahora pertenecería a las mujeres, pero puede ser que en un futuro sea propiedad del género masculino...

... en fin... hemos tratado de ser proactivas y buscar soluciones creativas... pero ninguna ha logrado su acometido sin ofender a alguna cultura, incurrir en gastos, o quedar como la loca del paseo...

Pero el tener que cruzar los dedos, alinear los planetas y acogerse a la buena suerte, no es el único pensamiento que nos rodea cada vez que queremos hacer el intento de utilizar el cuartito... digamos que ese es el miedo PRE....pero también existe el miedo POST... el AFTER... en el exacto segundo en que estamos abriendo la puerta para salir, nuestra mente nos recuerda el miedo de si bajamos el agua bien, que si dejamos el jabón en el sitio indicado, pues por esas cosas inexplicablemente curiosas, hay momentos en que hemos encontrado la jabonera encima de la silla de madera con arreglos florales que hacen parte de la decoración y no al frente del lavamanos... volvemos la mirada a asegurarnos que si la tapa de la papelera está cerrada y no abierta.... que si me seque las manos lo suficiente como para no dejar húmeda la manilla de la puerta, dejando una mala impresión para la persona siguiente...

Sin agregar que una de las reglas creadas por la “no-sense rules createur” ha decidido que debemos apagar la luz, sin importar que haya una persona entrando inmediatamente después de nosotros... asi va a terminar fundiéndose el bombillo, replique yo y ella me miro y me dijo, pero apagar la luz significa ahorra energía (PLOP)... siiii... pero cuando se va a quedar apagada por un largo periodo de tiempo, pero no 1 o 2 segundos a lo máximo.... (doblemente PLOP)...

En fin...

El otro miedo AFTER.... es no solo si deje todo visualmente aceptable, pero olorosamente aceptable?? INODORO que llaman... FREE-FRANGANCE ENVIRONMENT que denominan por aca...

Y bueno ese es un miedo reciproco...porque la persona que está esperando, también tiene el miedo de si al ingresar al recinto va a encontrarlo visual y olorosamente aceptable...

En esta materia también nos hemos vuelto expertas, en saber AFTER quien podemos ir y AFTER quien debemos esperar un tiempo razonable... curiosamente eso solo pasa con un par de doñas que trabajan en el segundo piso... una de ellas sube sagradamente dos veces al dia... y es el momento en que ninguna de nosotras hace ni el mas mínimo intento por un cupo libre... y probablemente que si lo hay!!!

Ni hablar los días que hay recepciones sociales, al menos una docena de visitantes uno o dos días por semana... a veces son mas caballeros, en ocasiones hay mas chicas... eso depende del tipo de evento y de los invitados...

Yo nunca he intentado hacer uso del siempre vacio baño de caballeros... pero mas de una de mi oficina lo ha usado y siempre comentan que ese es el peor temor que enfrentan, el abrir la puerta y encontrar que justo hay un caballero esperando turno: ooooops sorry!!! Las manos en la boca, los cachetes sonrojados y caminar de regreso al escritorio....

Noooo... yo no soy tan valiente para eso!!!

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